Christian Torres - 20/03/2013 - el Economista
Este fin de semana hemos vivido un nuevo episodio de "¡sorpresa!", o de "aquí mando yo", sobre el concepto de prelación, independientemente de las reglas con las cuales todos los agentes económicos -inversores, emisores, reguladores, etc.- en principio nos debemos regir. Esta obra de teatro parece estar escrita realmente por algún extraterrestre. En la carrera nos enseñaron el funcionamiento y las reglas de juego en el mercado de capitales y nos introdujeron el concepto de prelación. Por si estaba confundido, he ido a la Real Academia Española para saber su definición y dice: "Antelación o preferencia con que algo debe ser atendido respecto a otra cosa con la cual se compara". Este vocablo proviene del latín praelatio, que significa prioridad.
Por tanto, y siguiendo con los acontecimientos de este fin de semana en el sistema bancario de Chipre, el grado de prelación de los activos financieros de una entidad financiera debería seguir el siguiente orden y pari passu dentro de su misma categoría: 1) cuentas corrientes y depósitos bancarios; 2) cédulas hipotecarias; 3) pagarés y bonos senior; 4) deuda subordinada -y, dentro de ésta: (a) Low tier II (LT I), subordinada con vencimiento y opción call, (b) Upper tier II (UT II), subordinada perpetua, y (c) Tier I, participaciones preferentes-, y 5) cuotas participativas y acciones. Así, en caso de quiebra, los primeros en asumir pérdidas corresponden al extremo inferior de la lista, ascendiendo en ella, sucesivamente, hasta cubrir la totalidad de la pérdida en la que se ha incurrido.
Fuera mitos: las sicav no son solo para grandes fortunas
Written by Lo que dicen de nosotrosAna Palomares - 24/11/2012 - el Confidencial
Al contrario de lo que pueda parecer, las sicav no son solo para ricos. Las sociedades de capital variable se asocian tradicionalmente con los grandes patrimonios, que las utilizan como vehículo para canalizar sus inversiones, pero no son, ni mucho menos, un instrumento reservado a ellos. Existen sociedades abiertas a todos los partícipes a través de la que se puede aprovechar sus ventajas.
Algunas cotizan incluso en el mercado alternativo bursátil e invertir en ellas es tan fácil como comprar una participación. La tributación por las plusvalías obtenidas es igual a la de los fondos de inversión o las acciones bursátiles (al tipo marginal del IRPF). Sin embargo, para poder aprovechar una de las principales ventajas de los fondos, los traspasos sin peaje fiscal, las sicav deben contar con 500 accionistas, como mínimo, y la mayor parte de las del Mab no los alcanzan.
Así de claro. Se acabó la partida y es imprescindible insertar otra moneda para seguir jugando...
Desde el año 2010, momento en el que nuestra prima de riesgo empezó a aumentar de forma insostenible, hemos estado jugando una partida realmente peligrosa. Amagábamos con hacer los recortes exigidos por Europa para reducir nuestro déficit público, pero realmente las medidas adoptadas no han tenido la envergadura que se requería: nuestro déficit pasó de niveles del 9,30% sobre el producto interior bruto en el 2010 al 8,90% en el 2011 y, probablemente, estaremos cerca del 7% en el 2012. Eso supone un recorte de tan sólo unos 2,30 puntos del producto interior bruto, lo que representa poco más de un punto porcentual por año.
En esencia, desde el pico máximo del gasto de nuestra administración pública, que se alcanzó en el año 2009, sólo hemos recortado unos 12.000 millones de euros, un 2% del gasto. Osea, muy poco dadas las circunstancias.
Paralelamente, negamos los problemas de nuestro sector financiero y emprendimos reformas poco adecuadas. Actualmente, el problema es de envergadura, contaminando nuestras finanzas públicas como consecuencia de la ligazón entre el balance de la Administración y el del sector bancario.
Para complicar más las cosas, hemos estado transmitiendo la falacia de que ya hemos hecho todo lo que nos tocaba y que, por tanto, ahora le toca a la Unión Europa tomar decisiones para salvar a España y al euro. Nada más lejos de la realidad, pues realmente hemos hecho poco y, en algunos casos, hasta mal. Por ello, tiene cierta lógica que Europa sea reticente a ayudarnos. ¿Estarían dispuestos ustedes a hacerse responsables de la deuda griega o portuguesa? Probablemente no.
¿Quiénes son y cuánto dan los supergestores del mercado español?
Written by Lo que dicen de nosotros
Los datos a veces esconden realidades ocultas. Si se analiza el patrimonio de los fondos de inversión desde que estalló la crisis, las cifras son alarmantes. Estos productos han perdido casi la mitad de los activos bajo gestión, pasando de 238.000 millones de euros a finales de 2007 a 127.000 millones a cierre de 2011. Al observar este significativo descenso, la conclusión más evidente es afirmar que los fondos ya no interesan a los inversores. Sin embargo, es una verdad a medias. La realidad es que se han vuelto más selectivos y solo los fondos que ofrecen valor añadido logran atraer a los partícipes.
Un ejemplo claro de esta tendencia son los vehículos en los que invierte Smart-ISH, el fondo de Abante que selecciona a gestores españoles comprometidos con sus decisiones de inversión y que realicen una gestión activa que ofrezca valor añadido. No en vano, el 70% de los 79 productos que componen Smart-ISH (entre los que figuran profesionales tan conocidos como García Paramés, José Ramón Iturriaga, Gonzalo Lardiés o Carlos Cerezo), han logrado incrementar su patrimonio bajo gestión en los últimos tres años.
Cuando observo los mercados de valores me viene a lamente las clases de física de mi infancia. Recuerdo cómo el profesor nos mostraba el principio de Pascal, formulado en el siglo XVII por el físico al que debe su nombre, mediante el cual la presión ejercida en un líquido se transmite con la misma fuerza en todas direcciones. Para demostrarlo utilizaba una especie de balón rígido con pequeños agujeros. Por la parte superior introducía agua y ejercía presión para demostrar que el agua salía por todos los agujeros con la misma intensidad.
Algo similar ocurre con el mercado de valores español, que no hace más que descender debido a los problemas del sistema financiero, el alto endeudamiento (público y privado), el desempleo y las tasas de crecimiento negativas, entre otras presiones. En lo que llevamos de año, la bolsa española es la que más pierde de entre los grandes mercados de los países desarrollados, con caídas superiores al 15%. De hecho, es prácticamente el único mercado que está en negativo.
Por el contrario, otros mercados obtienen rentabilidades positivas de una cuantía próxima a las caídas de España: Alemania muestra una revalorización de su bolsa del 12%, EE.UU. del 10%, Japón del 14% y Brasil del 11%. Es como si la presión sobre la economía española actuase de forma similar a lo enunciado por el principio de Pascal sobre el agua: la presión ejercida sobre España hace caer nuestra bolsa en una magnitud similar a la que suben otros mercados.
Los gestores estrella del mercado español están ahora en las sicavs
Written by Lo que dicen de nosotrosCuando alguien piensa en un gestor estrella, aquel que siempre consiga batir al mercado independientemente de que éste sea alcista o bajista, suele imaginárselo gestionando un fondo de inversión.
Pero eso era hasta ahora. Los inversores parecen estar empezando a darse cuenta de que la buena gestión no es exclusiva del fondo de inversión - de hecho, son pocos los que consiguen brillar en el mercado-. También existen las sicavs y con sicavs no nos referimos a las de la familia Del Pino o a la de Alicia Koplowitz, sino aquellas gestionadas por nombres desconocidos que han utilizado este tipo de sociedades de inversión colectiva en vez del fondo como vehículo para canalizar sus inversiones y que lo han hecho con éxito en lo que a resultados se refiere. Una tendencia cada vez más frecuente entre los profesionales de la gestión, ya que mientras que el número de fondos nuevos ha caído un 13% en los últimos doce meses con respecto a los anteriores, el número de nuevas sicavs se ha incrementado en un 32%.
Las razones de que las sicavs empiecen a competir con los fondos en lo que a gestores estrella se refiere (aunque en realidad en sicavs no hay gestores sino administradores) son varias. Por una parte está que la constitución de una sicav requiere de menores costes que un fondo de inversión. "Se trata de un vehículo idóneo para arrancar porque soporta mejores costes y es el primer paso para poder tener luego un fondo", afirma Juan José Fernández, consejero de Elcano Sicav. Y por otra está que a diferencia del fondo la sicav no es de la gestora, sino de su administrador. "Optamos por la idea de sicav porque cada inversor es accionista y no partícipe, lo que implica que el vehículo no está en manos de la entidad financiera y que el inversor se siente parte de un proyecto en el sentido de que puede participar en la toma de decisiones" asegura Marc Garrigasait, responsable de la sicav Koala. Además, la sicav es un vehículo que no incurre en ningún conflicto de interés ya que, como explica Javier Bohórquez, gestor de Toro Capital, "con las sicavs se consigue independencia, ya que no aplica comisiones de comercialización sino sólo de gestión y el banco no participa en la toma de decisiones".
Solventis se asocia con DZ Bank
Written by Lo que dicen de nosotrosJ.O. - 2/02/2012 - Diario Expansión
EL grupo de servicios financieros Solventis con sede en Barcelona y oficinas en Vigo amplía su actividad en el negocio de intermediación de activos financieros.
La firma que dirige Alberto Moro anunció ayer un acuerdo de colaboración con DZ Bank, el quinto banco más grande de Alemania, para la distribución en España de todos sus productos de renta variable alemana.
La alianza, que no tendrá ningunarepercusión en el accionariado de Solventis, permitirá al grupo financiero distribuir –entreotros productos- documentos de análisis, presentaciones a analistas y presentaciones de compañías. Según Solventis, hasta ahora estos productos y servicios de DZ los ofrecían en el mercado español entidades globales.
El acuerdo con el banco alemán se inscribe en la puesta en marcha, en 2011, de la nueva línea de negocio de intermediación de activos financieros, que se suman a las ya existentes: consultoría financiera, corporate finance y gestión de patrimonios. Paralanzar la nueva actividad, Solventis ficho a Manolo Torres, un ejecutivo procedente de BNP- Paribas, donde era el responsable de ventas institucionales en España.
Juan Manuel Vicente Casadevall - 20/02/2012 - Cinco Días
La pasada semana proporcionábamos información sobre los resultados agregados de la industria de fondos de pensiones privados y realizábamos comparativas con sus primos los fondos de inversión. Esta comparativa de resultados no dejaba en una buena posición a la industria nacional, en especial cuando era comparada con el universo de fondos de inversión internacional disponibles para el inversor español. ¿Significa que no existe talento alguno en la gestión de activos española?.
La respuesta es que sí existe talento, tanto en las grandes instituciones como en las pequeñas. Sin duda, en países desarrollados como Francia, Reino Unido, Holanda o Estados Unidos se han desarrollado industrias de gestión de activos muy sofisticadas, con un gran nivel de medios y especialización, que les sitúa en un escalón superior respecto a la industria nacional. No obstante, España disfruta ya no solo del talento sino de realidades concretas, que de momento se concentran principalmente en las pequeñas o medianas gestoras independientes.
Como muchos aficionados a la música saben, 440 es el tono o altura generalmente aceptado para afinar instrumentos. Hace referencia al sonido que produce una vibración a 440 hertzios, la cual debe corresponder, por convención internacional, a la nota musical la que se encuentra a la derecha del do central de un piano. Pues parece ser que la UE insiste en “afinar” nuestro déficit para el 2012 a 440 puntos básicos (pb) o, lo que es lo mismo, a 4,40% Y créanme, además de no ser posible, no es lo más idóneo en las circunstancias actuales.
No es posible por varias circunstancias. En primer lugar, porque partimos de un nivel muy superior y muy alejado del objetivo definido para este año. A pesar de que todavía no disponemos de cifras definitivas, sí sabemos que nuestro déficit a cierre del 2011 se ha situado claramente por encima del 8%, probablemente cerca del 8,5%. Dicho nivel se encuentra bastante alejado del compromiso adquirido con la UE, que limitaba nuestro nivel de déficit para el año pasado al 6%. En consecuencia, para alcanzar el objetivo exigido por la UE para este año (4,40%), deberíamos recortar nuestro déficit en, aproximadamente, cuatro puntos porcentuales, lo que supone unos 43.000 millones de euros.
CONTENCIÓN DEL GASTO
Sin embargo, nuestro esfuerzo en contención de gasto deberá ser muy superior, estimo que de unos 57.000 millones, pues entraremos en recesión y los ingresos del Estado se resentirán. Así las cosas, el aumento del IRPF y los recortes anunciados por nuestro Gobierno no serán suficientes y, de mantenerse, llevarán nuestro déficit hasta niveles cercanos al 6%, muy lejos del compromiso.
De todos es sabido que nuestro futuro depende de abordar profundos cambios en diferentes ámbitos: reforma del Estado para reducir los costes derivados de una administración claramente sobredimensionada en momentos de bonanza, reforma laboral que elimine las rigideces que provocan un nivel de desempleo superior al 20%, reforma sanitaria que garantice prestaciones adecuadas dentro de nuestras posibilidades, reforma financiera que consolide el proceso iniciado hace dos años...
Sin embargo, y sólo colateralmente, se habla de la necesidad de hacer llegar a nuestras empresas la adecuada financiación para que puedan crear empleo (o, al menos, dejar de destruirlo) y así contribuir a generar el crecimiento económico que nos permita pagar nuestra deuda y atender el Estado de bienestar. Y, créanme, ello no tiene por qué ser inherente a la reforma del sistema financiero. De hecho, hemos abordado un primer e intenso proceso de consolidación y saneamiento y el crédito sigue sin fluir.
Así lo refleja la última encuesta realizada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y las cámaras de comercio entre más de un millón y medio de pymes españolas: el 88% manifiesta tener problemas para acceder a la financiación, el 36% ha visto reducida la financiación que disponían, para el 70% han aumentado los costes de financiarse y el 80% ha tenido que aportar garantías adicionales.